Un chequeo médico a través de internet era cosa de ciencia ficción hace una década. Ahora son cada vez más los hospitales y hogares de EEUU que usan las tecnologías de la medicina a distancia, o la “telemedicina”.
La Asociación Americana de Telemedicina (ATA) define esta práctica como “el intercambio de información médica de un sitio a otro a través de comunicaciones electrónicas” como las fotografías digitales y las videoconferencias.
Así, las radiografías, electrocardiogramas o signos vitales de un paciente en Albany, capital del estado de Nueva York, pueden ser leídos e interpretados por un cardiólogo o radiólogo en otra ciudad, de la misma manera que si tuviera al paciente en su consultorio.
Incluso las heridas, dermatitis, otitis o dolores de garganta, que requieren del diagnóstico en persona, son ahora chequeados con cámaras digitales en mymd.com, un servicio por internet que ofrece acceso a doctores que están de turno las 24 horas del día.
Aunque muchos médicos son escépticos y aseguran que la tecnología no debe reemplazar las consultas en persona, en EEUU la telemedicina es usada con más frecuencia en zonas rurales, asilos de ancianos, cruceros, prisiones, el Ejercito y las misiones de la NASA.
Estudios de varias agencias del departamento de Salud y de la ATA estiman que unos 200 programas de telemedicina han sido instaurados en unos dos mil centros médicos de EEUU, número mayor aún si se consideran las escuelas y otras instituciones.
La telemedicina tiene especialidades como la “telepediatría” y la “telesiquiatría”, que se practican a través de videoconferencias, y explora nuevos campos, como el diagnóstico de cáncer de mama, diabetes y cuidado dental.
Los hospitales que la utilizan sostienen que el sistema es efectivo para reducir los costos de atención al paciente y agilizar la respuesta médica. El Hospital de Niños de Washington aumentó sus ingresos un 55 por ciento y se ahorró 250.000 dólares en un año en costos de consultas directas por eco-cardiología gracias a la telemedicina, según la ATA.
Bill Braithwhite, director Ejecutivo de eHealth Initiatives, dice “con las conexiones de las telecomunicaciones cada vez más ágiles es posible enviar y recibir fotos y rayos X mucho más rápido. Un dermatólogo ya puede consultar un caso a través de la web”, señala.
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